Alberto Lareo, sobre el cierre de Manso: “A veces hace falta parar para poder coger impulso”

Alberto Lareo, sobre el cierre de Manso: “A veces hace falta parar para poder coger impulso”

Es la noticia de la semana, y puede que la del mes, en el panorama gastronómico gallego: tras 7 años en Santiago de Compostela, el restaurante Manso del chef Alberto Lareo cierra sus puertas el domingo 14 de abril.

Así lo han anunciado en las redes sociales del local, en un comunicado en el que dan las gracias “a todas las personas que durante este tiempo han formado parte del equipo de Manso” y a los clientes “que han visitado nuestro restaurante, que han probado nuestros platos, que nos han guiado para mejorar y que han confiado en nosotros desde que el restaurante abrió sus puertas”.

Después de formarse en diferentes países con cocineros de la talla de Toñi Vicente, Eneko Atxa, Marcelo Tejedor, Jacques Maximin o Jean-François Piège; Lareo abrió su propio restaurante en la céntrica Avenida de Vilagarcía con tan solo 25 años. Los reconocimientos empezaron a llegar unas pocas temporadas después, tras un cambio de inversores y una importante reconversión conceptual que le permitió desarrollar toda su creatividad entre fogones y centrase por completo en la propuesta gastronómica de Manso: finalista a “Cociñeiro do Ano” en el Fórum Gastronómico de 2015 y a “Cocinero Revelación” en Madrid Fusión 2016; nominado en el Certamen Internacional a la Mejor Croqueta de Jamón del Mundo en Madrid Fusión 2018; y restaurante recomendado y con mención especial en las tres últimas ediciones de las prestigiosas guías Repsol y Michelin.

Con esta trayectoria es comprensible la noticia del cierre haya pillado por sorpresa a muchos compostelanos y asiduos del local, pero el chef tiene claro que ha tomado la decisión correcta: “cerrar un restaurante que funciona, como es el caso de Manso, no es una decisión sencilla y entiendo que pueda sorprender, pero es algo muy meditado y creo que este es el mejor momento para hacerlo”.

Ante la inevitable pregunta de cuáles son sus planes a partir del 14 de abril, Lareo asegura que “no voy a dejar de ser cocinero” pero que lo primero que hará será descansar: “el día a día de un restaurante es muy intenso y a veces en necesario para para poder coger impulso, soñar nuevas metas y afrontar próximos retos con fuerzas y ganas renovadas”.

Con este cierre Santiago pierde uno de sus restaurantes de referencia, por lo que los amantes de la buena mesa deben darse prisa para degustar las últimas creaciones del chef que, como cuenta en su comunicado, en este momento solo piensa en disfrutar junto a sus clientes “hasta el último bocado de Manso”.

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