Cerrando Gastroforum, del Centro Superior de Hostelería de Galicia

Cerrando Gastroforum, del Centro Superior de Hostelería de Galicia

El Gastroforum del Centro Superior de Hostelería de Galicia, en Santiago de Compostela, acogió durante dos jornadas a numerosos profesionales de renombre de la gastronomía gallega, junto a estudiantes del centro de enseñanza

Así, sus talleres y mesas reunieron a más de 30 ponentes, entre productores y cocineros gallegos, y a unos 200 participantes, según las cifras de la organización

Los talleres y las catas fueron otros ingredientes de este Gastroforum

Pepe Solla, Beatriz Sotelo, Luis Veira, Javier Rodríguez “Taki”, Héctor López, Manuel García, Sacha Hormaechea, Iñaki Bretal, Javier Olleros, Eloy Cancela, Chef Rivera, Caco Agrasar,  Héctor López, Iago Pazos, Daniel López, Chef Rivera, Iván Domínguez, Roberto Figueira, Paco Teira, María Varela y Suso Santiso, Carlos Pérez,  Alberto González, Flavio Morganti, Caco Agrasar, Miguel Anxo Besada, Santiago López, Carlos Pérez de Hokutó y José  González Solla fueron algunos de los nombres de este #Gastroforum

Distintas reflexiones se sucedieron en las  jornadas en el Centro Superior de Hostelería de Galicia

«Hay que replantearse cosas y probar nuevos cultivos vegetales?, comentó Santiago Pérez, de Finca Los Cuervos, mientras que Joaquín Álvarez, de la empresa Fresco y del Mar, dijo que «los productores debemos trabajar en la creación de una imagen de marca para defender nuestro producto». David Sueiro, de Galo Celta incidió en que ya hay que pensar en que el productor tiene en sus manos una empresa y «precisa un plan de desarrollo».

Por su parte, Javier Olleros, dejó clara la filosofía de su negocio: «Culler de Pau no se entendería sin los productores». Segundo explicó, mantienen una relación «de aprendizaje con ellos, porque conocen la evolución del producto, y donde se genera confianza». Por su parte, Héctor López, del Restaurante España, recordó que los cocineros «somos escaparates», que dan a conocer los productos y ayudan su recuperación.

Diego López, de La Molinera de Lalín comentó que «cuando viajas, tu paleta de sabores aumenta, te hace pensar y te nutres de otras técnicas que funcionan perfectamente aquí» Además, según el dezano, «cuando asumes cosas nuevas y las incluyes en tu quehacer diario, se convierte en tradición?

Carlos Pérez, de Taberna Hokutó, dijo que hay que asumir que el producto gallego «hay que pagarlo» y que » si la comida es rica, y la experiencia es buena, no hay pérdida de esencia». Incidió en que «la buena mesa perdura y la esencia de nuestra gastronomía está en el producto».

Por su parte, Pepe Solla aseveró que las cocinas evoluciona a base de influencias y que no se pierde la esencia por apostar por cosas nuevas. «La educación es la clave».

En el debate sobre la cultura del país, donde la evolución supone una vuelta a la tradición, José González Solla, presidente de la asociación Amigos de la Cocina Gallega, dijo que la cocina moderna «se puede lucrar de nuestras cocinas, no podemos dejar de mirar al pasado, poner amor a lo que hacemos defendiendo nuestra cocina de siempre y nuestra cocina de ahora». Por su parte, Luis Veira de Árbore da Veira, comentó que «no hay cocina tradicional o moderna. Sólo hay buena o mala cocina» «Yo soy radical, no tengo claro si mi base es la cocina tradicional».

Iván Domínguez aclaró que en el restaurante Alborada «somos consciente del pasado, pero llevamos la cocina a los tiempos de hoy que creó un camino hacia modernidad». Por su parte, Chef Rivera recordó que él había abierto su negocio con 26 años en Padrón, pero «tuve que dejar mi concepto modernista y ofrecer lo que mi clientela me demandaba».

Para Paco Teira, de Benboa, un modelo de éxito es “vender comida gallega, bien preparada y sin volverse loco”.

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