La restauración le declara la guerra al ‘no-show’: reservar y no aparecer ya no saldrá gratis

La restauración le declara la guerra al ‘no-show’: reservar y no aparecer ya no saldrá gratis

Seguramente has oído hablar del ‘no-show’, pero, en caso contrario, es hora de que vayas añadiendo el término a tu diccionario porque es otra expresión inglesa que ha llegado para quedarse en la hostelería. En castellano, se traduciría por algo así como ‘no presentado’ y se refiere a aquellas reservas que no llegan a concretarse, es decir, el ‘no-show’ tiene lugar cuando un cliente efectúa una reserva pero luego no aparece (o avisa con tan poca antelación que no es posible sustituirla por una nueva solicitud).

Es ya habitual que el ‘no-show’ se cubra en el sector de alojamiento con la solicitud de una tarjeta de crédito, con la que, al margen de cobrar la estancia por anticipado en muchas ocasiones, el huésped se asegura de poder ingresar una cuantía que suele aumentar a medida que se reduce el tiempo entre la cancelación y la fecha de reserva o incluso el precio total de la reserva en el caso de que el cliente ni se presente ni haya avisado.

La novedad radica en el hecho de que esta práctica se extiende ahora poco a poco al mundo de la restauración en el intento de evitar la sangría que provoca en las cuentas la incomparecencia de los clientes, principalmente en los establecimientos más laureados y en los que más difícil resulta conseguir una reserva. Ello se explica tanto por el hecho de que los precios de los menús son más elevados como porque son restaurantes por los que los clientes no suelen pasar ‘a ver si hay sitio’. ¿Quién se acercaría a bote pronto por El Celler de Can Roca o DiverXO por si cae la breva cuando estamos cansados de oír que se encuentran entre los espacios gastronómicos con más lista de espera del mundo?

Comprar ticket para reservar

Así las cosas, Dabiz Muñoz, propietario de DiverXO, decidió ya hace meses tomar medidas. La página web de este restaurante, con tres estrellas Michelín, recibe a sus usuarios con un mensaje en el que se estipula que “Para poder reservar una mesa en DiverXO es necesario comprar un ticket, como cuando acudes al teatro o a ver un partido de fútbol. El precio del ticket es de 125 euros (IVA incluido) por persona, que será descontado de la factura final el día de vuestra experiencia”. El texto también especifica, sin embargo, que “si cancelas con dos semanas de antelación, te reintegramos el importe de los tickets”.

Con tarjeta de crédito

Galicia no es ajena a este fenómeno de intentar contrarrestar los perjuicios del ‘no-show’. En Santiago hemos hablado con Alén Tarrío, chef del Pampín Bar y elegido como Cocinero del Año en el último Fórum Gastronómico celebrado en A Coruña. Para reservar online en su restaurante hay que dejar un número de tarjeta y un depósito de 9 euros en el caso de que los comensales sean cuatro o más. “En temporada alta, como fines de semana, verán ou Nadal, podo quedar cada día con dúas mesas desocupadas de xente que non vén despois de reservar, sobre todo se vai bo tempo. É difícil que se acheguen clientes á porta cando saben que o noso local é pequeño e adoita encherse. Como moito, se hai sorte, chaman por teléfono para preguntar se dispoñemos de mesa”, explica el restaurador.

Otros cocineros gallegos han mostrado también su intención de exigir una fianza o incluso de descontar una cantidad de la cuenta de sus clientes si reservan y no se presentan, tal y como podíamos leer en este reportaje de La Voz de Galicia.

¿Qué os parece la medida? ¿Creéis que será efectiva contra el ‘no-show’?

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