VALADOURO GOURMET

VALADOURO GOURMET

Miguel Vila. Socio fundador da Sociedade de Estudios Alfoz-Valadouro (SEVA).

Artículo publicado en el diario El Progreso el 28 de enero de 2013.

Existe un Valadouro en el que pocas veces reparamos los de la casa, acostumbrados a él, y los de fuera, por desconocimiento y falta de promoción.

Lejos quedan ya las colinetas de A Pisona, a las que rindo homenaje diario, pero siguen igual de buenas las empanadas de roxós (chicharrones), que por otras partes llaman “tortas”, aunque si tenemos que hablar de productos dulces destacados es inevitable la referencia a la miel, principalmente el de la marca O Trobo, la miel más premiada de Galicia desde que la Xunta instituyó las Catas de la Miel de Galicia.

O Valadouro reúne unas condiciones excepcionales para los cultivos de huerta, pero están en franco retroceso incluso los de autoconsumo. Y en ese panorama poco alentador destaca Maseda, en Moucide, con sus verduras ecológicas y unos tomates que pueden competir en calidad con cualquier otro.

Los hornos del valle fueron grandes productores de empanadas (hay que recuperar las de siempre, señores panaderos) y a pesar de la desaparición de muchos de ellos, el pan de San Pedro y de Carballido sigue siendo gloria bendita, digna de las mesas más selectas.

Y el lacón asado, los pastelones (¡lo queremos de pichones!), los callos de cerdo, las chulas que le gustan a Manolo Lourenzo (¡y a mí, nautralmente!), la compota de manzanas, el requeixo de la montaña, el Antoxo do Mariscal, los chorizos de potro y cerdo de Hermelino y Casa Rouco, los riñones del Raña, que ya no hacen, el cocido de jabalí (¿siguen con él en el Frenazo?), las fabas… Hay, sí, un Valadouro gourmet.

Comparte...