A Casa Vella lleva ya sus patatas fritas en sartén por toda España

A Casa Vella lleva ya sus patatas fritas en sartén por toda España

Hechas con productos de primera calidad, en seis meses han conseguido posicionar su producto elaborado en Fene en cadenas de supermercados de todo el país.

A Casa Vella es una recién llegada al sector agroalimentario gallego, pero lo ha hecho pisando fuerte. Estas patatas fritas, elaboradas en Fene con una excelente materia prima y envasadas en un original paquete con fotografías en blanco y negro que nos retrotraen a los veranos de nuestra infancia, están demostrando que la calidad no tiene por qué estar reñida con el precio, ofreciendo una patata frita de alta calidad que está conquistando los supermercados de España.

Una singularidad que diferencia a este producto es su fritura, que se hace en una sartén en lugar de en un tren de frito, como es habiutal en los procedimientos industriales. La patata de origen gallego, se lava antes de pelarla para que no pierda su fécula y se fríe en una combinación de aceite virgen extra de las variedades picual y hojiblanca, muy ricas en oligoelementos. Aunque elaboran patatas también sin sal, las convencionales se aderezan con la que está considerada como una de las mejores sales del mundo, la sal del Valle de Añana, en Álava, con una pureza que se debe tanto al origen milenario de los depósitos de sal como a su extracción a través de procesos artesanales que garantizan su pureza.

En proceso de expansión

Y es que los responsables de A Casa Vella, el matrimonio formado por Carlos Calvo y Pura Rodríguez, tienen claro que la apuesta desde Galicia ha de ser por la calidad y la diferenciación de su producto como ventaja para posicionarlo en el mercado. Y la apuesta no les está saliendo mal. La empresa, cuyo germen comienza en 2013 aunque no se funda hasta enero 2014, comenzó a distribuir sus productos en enero de 2015. Y en estos seis primeros meses de vida, ya podemos encontrar las patatas A Casa Vella en muchas de nuestras cadenas de alimentación como El Corte Inglés de Galicia, Asturias y León; los Carrefour de Galicia y Asturias; Alcampo o Grupo Cuevas en Ourense, así como otros hipermercados de León y Asturias. Acaban, además, de firmar con Eroski para que sus productos estén presentes en estos supermercados a nivel nacional. Con esta expansión, que Carlos reconoce que está siendo incluso más rápida de lo que esperaban, pronto tendrán que incrementar producción, que actualmente está en torno a las 2.500 bolsas diarias.

Aire vintage

“Emprender no fue fácil pero apostamos por la patata y creímos que la fábrica era la mejor solución”, nos explica el gerente. Tanto él como su mujer conocen el sector agroalimentaria, él desde el punto de vista de la comunicación y ella desde el de la comercialización, pero levantar una fábrica ha sido complejo. “ La administración ayuda lo justo y los bancos absolutamente nada”, aseguran, así que la empresa es prácticamente familiar, por lo que el nombre “A Casa Vella”, que rememora la casa en la que Pura pasada los veranos de su niñez, les pareció un nombre ideal para su producto. Completaron la imagen con colores y fotografías con cierto aire vintage, en las que usaron sus propias fotografías familiares de los veranos de su niñez, buscando ofrecer la mejor patata frita con una relación calidad/precio insuperable y que llegue al consumidor en óptimas condiciones. Para ello el envase, además de un original diseño, cuenta con tres capas en el que introducen una atmósfera protectora que garantice que la patata se consuma casi como recién frita.

El resultado es un producto que está obteniendo una gran acogida y que, aunque preferentemente se comercializa a través del canal Horeca, también se están vendiendo en tiendas gourmet de Cataluña y Baleares, con negociaciones abiertas para comercializarlas también en otras tiendas y cadenas de distribución de toda España.

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