“Galicia entre copas” o cómo disfrutar sin complejos del vino gallego

“Galicia entre copas” o cómo disfrutar sin complejos del vino gallego

Mariano Fisac es un gallego residente en Madrid que lleva ya algunos años sorprendiéndonos desde su blog Mileurismo Gourmet con una visión muy diferente sobre la gastronomía y el vino basada en la sencillez y un tono muy ameno. Fisac también ha tenido gran repercusión en prensa y televisión, especialmente desde que organiza anualmente, sin ánimo de lucro, el concurso “Los 10 mejores vinos por menos de 10 euros”. Acaba de presentar su libro “Galicia entre copas”, editado por Hércules Ediciones, en el que hace un profundo repaso por las zonas, bodegas, vinos y personas que conforman el mapa de la producción vitivinícola gallega.

El libro comienza con un prólogo del chef Pepe Solla y una introducción que ya deja bien claro qué nos vamos a encontrar en las siguientes páginas: <¿Hace falta “saber de vino” para disfrutar de él? La respuesta es NO, pero si pese a ello se quiere profundizar en este mundo y, realmente, “saber de vino”, solo hacen falta ojos, nariz, boca y algo de tiempo.> Además de usar un estilo cercano y muy personal, en el trabajo encontraremos consejos, apuntes, impresiones y un sinfín de pequeños matices que hacen que merezca y mucho la pena leer la obra con atención, poniendo todos los sentidos en la tarea.

Galicia entre copas

Hablamos con Mariano Fisac para que nos cuente algunos detalles más sobre “Galicia entre copas” y para, sobre todo, acercarnos al bonito viaje que tiene como trasfondo.

BB En la introducción del libro aseguras que   ¿Qué es lo más necesario para disfrutarlo?

MF Sin duda mente abierta y, aunque suene redundante, ganas de disfrutar. De alguna forma, la misma actitud que uno muestra ante unas croquetas humeantes sin saber de qué son. A veces habrá decepciones, y uno se encontrará con una croqueta industrial, precongelada, pero en otras habrá un trabajo artesano, único, que revela producto y cariño en la elaboración. Creo que el vino es igual, nos centramos mucho en describir las sensaciones de manera compleja, cuando en realidad el vino genera emociones que son perceptibles por cualquiera, sepa o no sepa de vinos.

Volviendo al ejemplo de la croqueta, cada uno es muy libre de profundizar en la elaboración de las croquetas, depurar la técnica de la bechamel, o del empanado, pero para disfrutar de ellas, bastan los sentidos. Si consigo transmitir el placer que puede proporcionar compartir una buena botella entre amigos, el objetivo estará cumplido.

BB ¿Qué opinas de la proliferación de catas, cursos y demás eventos alrededor del vino? ¿Excesivo o necesario?

MF Creo que responden a un interés creciente y es bueno que exista demanda sobre estas cuestiones, pero como en todo, lo fundamental es quién y cómo comunique sobre ello. El vino debe ser placer, diversión, disfrute, alegría, no debe introducir más complicaciones en nuestra vida, sino al contrario. Si el lenguaje es el de la sencillez, la cercanía y el fomentar en el interesado la inquietud por conocer la peculiaridad de cada zona vinícola, el camino es el correcto.

BB ¿De dónde viene tu afición por la gastronomía y el vino? ¿Por qué decides lanzarte a escribir?

MF Desde que tengo uso de razón, o incluso antes, he disfrutado del placer de la comida, siempre me gustó leer sobre ello y cuando llegó el boom de los blogs dije ¿por qué no?. Una cosa fue llevando a la otra y un buen día la gente de Hércules Ediciones, que buscaba un libro diferente sobre vinos, se encontró con mi cuaderno.

BB ¿Cuánto tiempo de ojos, nariz y boca has necesitado para conocer con tanto detalle el sector del vino en Galicia?

MF El sector del vino, como mercado o como industria, me interesa poco. Procuro centrar esos sentidos en conocer cada zona, cada pueblo y, si es posible, cada parcela, a través de sus vinos, y entender así porque cada uno se expresa de forma distinta. Al igual que con la gastronomía, cuando uno se pregunta por qué un producto o un plato sabe como sabe distinto, con el vino es lo mismo. Aunque llevaba ya muchos años persiguiendo los terroirs más interesantes de Galicia, durante el 2014, preparando el libro, me dediqué plenamente a ello y ahí están las conclusiones, que no dejan de ser una pequeña muestra de las grandes posibilidades que hay en nuestra tierra. Respondiendo a la pregunta, los matices y la tipicidad de cada zona en Galicia son tan llamativos en Galicia que cualquiera puede percibirlos desde el primer día, siempre y cuando los vinos que la expresan sean naturales, como todos aquellos de los que hablamos.

BB En tu libro nos propones un ameno y sencillo recorrido por el mundo del vino en Galicia. ¿Con qué te quedas? ¿Qué experiencia ha marcado el trabajo de recopilación de la información?

MF Tengo la fortuna de poder decir que de entre las bodegas comentadas en el libro no hay un solo viñedo que no haya conocido in situ, tocado sus suelos probado sus uvas y, por supuesto sus vinos. Como reza el título, ha sido un viaje fascinante en conjunto y resulta difícil quedarse con algo. Desde luego, y a pesar de haber probado vinos increíbles y disfrutado de paisajes de ensueño, mi gran descubrimiento han sido las personas, personas generosas, inquietas, emprendedoras y movidas por la pasión, sin las que la recuperación de la grandeza de los vinos de Galicia (no olvidemos que fueron grandes hace unos cuantos siglos) es impensable.

Es injusto quedarme con unos trabajos sobre otros, pero me emocionó especialmente conocer de cerca los proyectos de José Luis Mateo, Bernardo Estévez y Pilar Higuero. Cada uno de ellos desde su filosofía persigue un fin idéntico, cuidar de su entorno, integrando su trabajo en el equilibrio natural y dejar una riqueza mayor de la que encontraron en la tierra que alberga sus cepas. Creo junto con ellos que este es el camino para elaborar un gran vino de talla mundial, el vino que Galicia merece.

Más información sobre «Galicia entre copas» en la web: www.herculesediciones.com

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