Cerezas

CEREZAS EN GALICIA

Por  Mercedes Blanco (La aprendiz de chef)

Contaba don Álvaro Cunqueiro en su “A cociña galega” -la edición que guardo celosamente data de 1973- que “el cerezo dicen que lo trajo Lúculo a Roma desde Asia Menor, pero debió de esparcirse en seguida por todo el imperio, y encontró en Galicia tierras que le van muy bien, y esos Mayos alternados de sol y niebla, y un riego de vez en cuando, cuando las cerezas comienzan a pintar –que no cuando están casi maduras, que entonces se estropean- Hay baloriñas, mouras, blancas, de pico, pedresas…”

Existen cientos de variedades de cerezos y en nuestra tierra, afortunadamente, podemos disfrutar de este frutal que florece en primavera hasta Mayo, quizás hasta Junio si en el sitio hace fresquito, y cuyo fruto nos deja en el paladar un sabroso gusto pleno de frescor y que en ocasiones nos cuesta determinar: ¿dulce o agrio?. Quizás el “umami”, ese quinto sabor cuya descripción nos llegó desde Japón, –país donde precisamente se vive con intensidad el florecimiento del cerezo- pueda definir a la perfección el sabor de la cereza: agradable, sabroso, delicioso…

Os confieso que mientras escribo, a modo de inspiración, voy comiendo cerezas (regalo de Tere desde Rubiós, As Neves) y escupiendo su huesito, para evitar que me ocurra lo que contaba Castelao en “Cousas” (1926) de aquella condesita de quince años que miraba desde la ventana de la torre con ojos llorosos hacia la última vuelta del camino, recordando un beso furtivo. Aquella que todos decían murió de mal de amores aunque cuando, cientos de años más tarde, los “intelectuales” del pueblo abrieron la sepultura de piedra encontraron “huesos, pedazos de tela, polvo y… pepitas de cerezas como para llenar dos tazas, y el médico, hombre de gafas gruesas y mucha caspa en la chaqueta, le dijo al boticario: “la condesita de lo que murió fue de una indigestión de cerezas”. Hay hombres que no saben callar”

Aprovechad y disfrutad, mientras sea tiempo, de esta fruta irresistible que incluso consuela de románticas desdichas…

Comparte...